Manejo cognitivo de las emociones recopilación por Maria Moreno

 

La balsa de la Meduza es una obra de arte que retrata las emociones del ser humano 

Las Habilidades del pensamiento consisten en un tipo de pensamiento más profundo y elaborado, por lo que casi siempre sea necesario el uso de organizadores gráficos para explicitar el pensamiento y hacerlo visible.


8 habilidades que permiten el desarrollo positivo en los estudiantes. 

1. CURIOSIDAD. La curiosidad es la habilidad que se desarrolla para buscar y adquirir nuevos conocimientos, habilidades, y distintas formas de entender cómo funciona el mundo. Está en el corazón de la motivación de los niños y es, básicamente, lo que los mantiene con ganas de aprender por el resto de sus vidas. La curiosidad facilita el compromiso, el pensamiento crítico y el razonamiento.

Nutrimos la curiosidad de los niños y otras habilidades vitales para el aprendizaje cuando los inspiramos a identificarse y buscar respuestas a preguntas que les causen un interés particular. Cuando los ayudamos a reconocer el fracaso y los errores como una oportunidad para la exploración, los inspiramos también a experimentar y descubrir. Los ayudamos a entender los distintos aspectos de un aprendizaje comprometido cuando reconocemos las diferentes formas en que ellos exploran su entorno – ya sea tocando, saboreando, escalando, oliendo, etc – y los instamos a perseverar en su búsqueda de respuestas. Cuando les enseñamos cómo las distintas partes se conectan para influenciar a toda la sociedad, ellos descubren que la curiosidad mejora sus relaciones, ayuda a incrementar su innovación, y los conduce a realizar cambios sociales positivos. 

2. SOCIABILIDAD. La sociabilidad es la habilidad cooperativa y alegre mediante la cual nos comprometemos con los demás. Proviene de una colección de habilidades sociales y emocionales que ayudan a los niños a entender y expresar sus sentimientos y comportamientos de forma que se puedan facilitar las relaciones positivas, incluyendo escuchar de manera activa, auto-regulación, y la comunicación efectiva. 

Influenciamos la sociabilidad de los niños cuando los ayudamos a entender que las palabras que escogen hacen una diferencia en las relaciones que pretenden establecer. Cuando les enseñamos que cada interacción social está atada a una reacción emocional, los ayudamos a evadir los comportamientos impulsivos y a pensar sobre las situaciones difíciles antes de actuar. También los ayudamos a construir su capacidad colaborativa para el trabajo en equipo. 

3. RESILIENCIA. La resiliencia es la habilidad para enfrentar y superar desafíos de forma que se pueda mantener o promover el bienestar propio. Incorpora atributos como la persistencia, la determinación y la iniciativa. 

Construimos resiliencia cuando empujamos a los estudiantes de manera gentil a salir de su zona de confort intelectual, emocional, social y física. Nuestro apoyo e inspiración los ayudará a arriesgarse, sobrepasar obstáculos, y crecer desde los errores, lo que los ayudará a aprender de los altibajos que les depondrá la vida en sus caminos. 

4. AUTO-CONSCIENCIA. La auto-consciencia es la habilidad que se tiene para examinar y entender quiénes somos en relación al mundo que nos rodea. Se desarrolla a través de habilidades como la auto-reflexión, la creación de significados, y el desarrollo de valores y creencias. Está situado al sur de la “brújula” interna, y simboliza la introspección como un proceso en el que nos encontramos a través de nuestro constante análisis. Esta habilidad afecta a los niños y su capacidad para verse a ellos mismos como únicos y, claro, diferentes del resto de las personas que les rodean. 

Estimulamos la auto-consciencia de los estudiantes cuando los comprometemos en reflexiones y conversaciones sobre sus valores, creencias, actitudes, y otros dilemas morales. A través de estos compromisos logramos que ellos puedan entender y atender sus características intelectuales, emocionales, sociales y físicas, y así ayudarlos a desarrollar un potencial humano totalmente completo. 

5. INTEGRIDAD. La integridad es la habilidad para actuar consistentemente con aquellos valores, creencias y principios que decimos sostener. Se trata de coraje, valentía, honestidad y respeto con las interacciones diarias de cada uno de nosotros y claro, hacer siempre lo correcto aún cuando nadie nos esté observando. 

6. INGENIO. El ingenio es la habilidad para encontrar y usar las fuentes y recursos disponibles para alcanzar metas, resolver problemas, y moldear el futuro. Se basa en otras habilidades como la planificación, el establecimiento de metas, el pensamiento estratégico y la organización.

Inspiramos a los estudiantes a ser ingeniosos cuando ponemos en ellos altas expectativas y los apoyamos en el alcance de sus objetivos. Cuando les enseñamos a ser pensadores estratégicos y a resolver problemas mediante la adaptación, ellos son capaces de aprender a vivir sin reglas y cánones rígidos, o a basarse en ideas preconcebidas. 

7. CREATIVIDAD. La creatividad es la habilidad para generar y comunicar ideas originales y apreciar la naturaleza de la belleza. Desarrolla la imaginación, la innovación, y el sentido por lo estético. 

Inspiramos la creatividad cuando ayudamos a los jóvenes a expresarse a través de la escritura, la poesía, la actuación, la fotografía, el arte, lo digital, etc. Cuando nos damos cuenta, y claro, alabamos a los estudiantes por pensar más allá de los límites y por tomar riesgos y su imaginación ofrece.

8. EMPATÍA. La empatía es la habilidad para reconocer, sentir y responderá las necesidades y el sufrimiento de los demás. Facilita la expresión de preocupación, cariño, compasión, etc. Está situado en el “norte verdadero” del compás, y simboliza el impacto externo de educar a los niños en pos de lograr ciudadanos comprometidos con crear un mundo justo y sostenible.



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